Tengo cincuenta y pico años. Pero, aparentemente, cuando entro en algunos comercios de Buenos Aires, tengo unos ochenta y siete. «Señora, ¿la puedo ayudar?». «¿Quiere probarse otro talle?». «Si quiere, le traigo otro color». Todo amable y correcto. Todo de usted.
Yo había entrado sintiéndome relativamente joven y salgo preguntándome si no debería empezar a averiguar cuánto cuesta una residencia para la tercera edad. Por eso bromeo con mis alumnos brasileños: cuando quiero rejuvenecer, me voy a Brasil. Allí, en una situación parecida, es probable que escuche você. Y mi imaginación me devuelve enseguida a mis cincuenta y pico.
La broma sirve para hablar de una dificultad real: decidir entre tú o usted en español no consiste solamente en traducir palabras del portugués. También exige interpretar la situación y la relación entre las personas.
Usted no es una manera de calcular la edad
Muchos estudiantes brasileños relacionan usted con o senhor o a senhora. Esa comparación puede orientar al principio, pero no permite predecir todos los usos. En determinados contextos hispanohablantes puedes recibir un trato de usted donde, en tu entorno brasileño, esperarías você.
Si alguien te habla de usted, no significa necesariamente que te considere una persona mayor. Puede estar atendiendo a un cliente, manteniendo un trato profesional o hablando con alguien a quien todavía no conoce. También puede dirigirse así a una persona de su misma edad.
Imagina que tienes treinta años y llegas a un hotel. Quien te recibe pregunta: «¿Tiene una reserva?». Después añade: «Su habitación está lista». Esa elección puede responder a la atención al cliente. No implica que hayan confundido tu fecha de nacimiento.
No existe una regla universal para elegir tú o usted
Sería cómodo tener una tabla: hasta cierta edad, tú; a partir de otra, usted. Pero las relaciones sociales no funcionan así. La elección varía según el lugar, la situación, la costumbre y las preferencias de quienes hablan.
En Buenos Aires usamos muchísimo vos como tratamiento informal: «¿Querés un café?», «¿Venís mañana?». Aun así, usted sigue apareciendo en distintas situaciones. En algunas comunidades hispanohablantes, además, usted puede usarse entre personas cercanas. Por eso no conviene interpretar cada usted como una señal automática de distancia.
También hay diversidad dentro de Brasil. Você, tu, o senhor y a senhora no se distribuyen de manera idéntica en todas las regiones ni en todas las relaciones. Lo importante es observar cómo se habla en el contexto en el que estás participando.
Qué cambia cuando alguien dice puedes tutearme
Imagina una conversación profesional. Empiezas preguntando: «¿Cómo está?», «¿Quiere tomar un café?», «¿Le envío la información?». En un momento, la otra persona dice: «Puedes tutearme».
Esa frase suele invitar a reducir la formalidad. Entonces puedes decir: «¿Cómo estás?», «¿Quieres tomar un café?», «¿Te envío la información?». El tema no cambió y el café tampoco. Cambió la manera de dirigirse a la persona.
Tutear significa tratar de tú. La invitación no convierte necesariamente la relación en una amistad; puede hacer más cercano el trato dentro de una relación profesional. Si necesitas un instante para ajustar las formas, no pasa nada: estás aprendiendo a acompañar ese cambio.
Escucha más que una palabra
Una persona puede tratarte de usted con mucha calidez. Otra puede usar tú o vos y sonar poco amable. El pronombre aporta información, pero también importan el tono, los gestos y la forma de escucharte.
Si tienes dudas, observa cómo se dirigen a otras personas y escucha qué prefiere tu interlocutor. Cuando corresponda, puedes preguntar: «¿Podemos hablar de tú?». Y si eres tú quien quiere ofrecer esa confianza, puedes decir: «Puedes tutearme».
Después de vivir veinticinco años en Brasil, escucho algunos usos del español de mi país de otra manera. Conozco perfectamente ese usted de los comercios, pero a veces mi primera reacción sigue siendo pensar que he envejecido de golpe. La profesora entiende la explicación; la clienta necesita unos segundos más.
Escucha la historia en Pratique Español
En el episodio «Cuando quiero rejuvenecer, me voy a Brasil» te cuento esta experiencia con humor y más ejemplos de tú, vos, usted y você. Escúchalo en el reproductor de esta entrada o busca Pratique Español en tu plataforma de pódcast.
La próxima vez que te hablen de usted, no busques una cana nueva antes de responder. Quizá esa persona solo quiere ofrecerte otro color de camisa. Yo voy a intentar recordarlo. Aunque seguiré diciendo que, cuando quiero rejuvenecer, me voy a Brasil.
